Incomoda
un titular de prensa de El Tiempo que llama abuelo a alguien que llega a
los sesenta años, aquí convierten en anciano o en adulto mayor al de
sesenta y cinco, los amores maduros y las ideas de vida y felicidad más
allá de los treinta años resultan casi siempre incomprensibles en un
país que se niega a crecer, pero lo que realmente debe incomodar a quien
escribió el artículo es pensar qué será en 2030 cuando unos dos mil
cuatrocientos millones de personas tengan sesenta o más años, según un
informe de HelpAge entregado a la ONU, pero a Colombia y sus abuelos
(según el titular en cuestión) les va bien, pues la expectativa de vida
de los nuestros es la mayor de la región.
Pero para qué nos
sirven más años si nuestro sistema de salud está en la ruina, quién
podrá atender achaques y dolencias si el Estado adeuda fortunas, es duro
crecer y descubrir la realidad de un sistema social difícilmente viable
o de un esquema de pensiones que pide a gritos reformas para soportar y
pagar a unos pensionados que cada vez seremos más, cumplir años es
gastar poco a poco posibilidades de supervivencia, no necesariamente
envejecer. En la mayoría de los grupos con los que trabajo soy el mayor,
sin embargo hay algunos en los que mis jefes son (según dicho titular)
abuelos; ayer no más estuve con una de ellas, que a sus sesenta y nueve
aún se divierte como si fuese niña, emprende proyectos que asustarían a
los de treinta y es motivo de admiración para muchos, ella, la abuela,
con su vestido de trabajo, decidió disfrutar como los chicos del barrio
en los chorros de agua de un parque; mis amigos van de los veinte a los
noventa y a ninguno clasifico, cada uno de ellos observa el mundo con
una óptica única que le dan sus vivencias y es eso lo que los hace para
mí, geniales. Se es padre, viejo o abuelo a cualquier edad.
Puede
que crecer duela, pero más que doler, enriquece, despojarse poco a poco
de ideas y conceptos, que algunos creen dan sentido a la vida, es lo
que fortalece y da serenidad, cada vida es una experiencia única, cada
ser es la suma de arrugas, surcos, ausencias y mil cosas más; nunca
seré abuelo ni real ni metafóricamente, apenas llegué a tío,
afortunadamente no siento que encajo y mucho menos que mis cercanos lo
hacen en ese mediocre titular y me alegra sentir que no quepo en un
texto en el que se afirma que “así mismo, la salud mental del adulto
mayor en Colombia es considerada positiva, teniendo en cuenta que el 98
por ciento de las personas mayores de 50 años sienten que su vida tiene
sentido”. Larga vida a nosotros los ancianos.
Puedes programar tus canciones favoritas a travéz de nuestro twitter @MusicaliandoCo o tambien a travéz de la direccion de correo mimusicaliando@gmail.com
0 comentarios:
Publicar un comentario