(Fuente, Diario EL ESPECTADOR)
Bandas marciales de varios colegios de la ciudad habían dispuesto
recursos y logística para presentarse en uno de los eventos de la Feria
de Bucaramanga.
Foto: iStock
En desarrollo de la Feria de Bucaramanga que concluye este domingo, se tenía previsto que el pasado martes al menos 300 niños participaran en el concurso de bandas marciales de instituciones educativas; sin embargo, minutos antes de iniciar el evento y luego de que los menores esperaran por más de tres horas, la Alcaldía decidió cancelar la presentación, según registra el diario Vanguardia Liberal.
Lo anterior, ha generado gran controversia e indignación entre la comunidad educativa, no solo por el desplante hacia los menores –cuyas edades oscilan entre los cinco y 17 años, y quienes esperaban presentarse ante un público masivo en el marco de una de las mayores festividades de la ciudad– sino por los recursos que invirtieron las instituciones en materia de vestuario e instrumentos.
El festival, que se realizaría en el parque Turbay por invitación de la Secretaría de Educación de Bucaramanga, había convocado a 17 bandas musicales de los colegios públicos de la ciudad y aseguraba premios de hasta 12 millones de pesos.
Consultado por el medio regional, el director de la Banda Sinfónica del Colegio Militar General Santander, Jerson Jesús Delgado, dejó entrever su molestia por el hecho: “Los estudiantes estaban felices, no solo por los premios sino por presentarse en una tarima, con gran público y ante jurados de la talla de Nelson Henry Cruz (director de la Banda Sinfónica de la UIS)”.
Por su parte, Bertina Cruz, directora de la banda del Colegio Andrés Páez de Sotomayor, señaló que el evento se había ideado desde hace un mes y previo a su inicio este martes, la única respuesta que recibieron fue que se cancelaba al parecer, porque ni se había instalado la tarima y no se habían adelantado los trámites para el cierre de vías.
“Para ese evento se tenía previsto un presupuesto de $40 millones y se organizó desde hace un mes. Lo que hicieron es irrespetuoso con los niños y la comunidad educativa”, manifestó Cruz en diálogo con Vanguardia Liberal.
Ante la controversia, Carolina Rojas Pabón, secretaria de Educación de Bucaramanga, defendió la medida y le aseguró al medio regional que el festival tuvo que ser cancelado al no poderse establecer un cierre seguro de la carrera 27.
“Al momento de realizar el festival, la congestión vial fue grande, por lo que no se pudo cerrar la vía. Como Secretaría de Educación velamos por la seguridad de los niños, por lo que decidimos que era mejor reprogramarlo (…) corroboramos que el flujo vehicular tampoco ayudaría a la acústica de las bandas. No queríamos que fuese un evento que pasara desapercibido, por eso lo cancelamos”, aseguró la funcionaria.
Pese a que el evento fue reprogramado para este viernes a las 3:00 p.m., directores de algunas bandas anunciaron que no se presentaran ante la ‘improvisación’ de la administración municipal.
“No vamos a ir a esa mentira. Que ese dinero lo repartan a todas las bandas que cumplimos con prepararnos y asistir puntual. La plata sí está y es justo que la inviertan en los niños, que esperaron por más de tres horas el martes que iniciara el festival”, precisó el director de la Banda Sinfónica del Colegio Militar General Santander.
Lo anterior, ha generado gran controversia e indignación entre la comunidad educativa, no solo por el desplante hacia los menores –cuyas edades oscilan entre los cinco y 17 años, y quienes esperaban presentarse ante un público masivo en el marco de una de las mayores festividades de la ciudad– sino por los recursos que invirtieron las instituciones en materia de vestuario e instrumentos.
El festival, que se realizaría en el parque Turbay por invitación de la Secretaría de Educación de Bucaramanga, había convocado a 17 bandas musicales de los colegios públicos de la ciudad y aseguraba premios de hasta 12 millones de pesos.
Consultado por el medio regional, el director de la Banda Sinfónica del Colegio Militar General Santander, Jerson Jesús Delgado, dejó entrever su molestia por el hecho: “Los estudiantes estaban felices, no solo por los premios sino por presentarse en una tarima, con gran público y ante jurados de la talla de Nelson Henry Cruz (director de la Banda Sinfónica de la UIS)”.
Por su parte, Bertina Cruz, directora de la banda del Colegio Andrés Páez de Sotomayor, señaló que el evento se había ideado desde hace un mes y previo a su inicio este martes, la única respuesta que recibieron fue que se cancelaba al parecer, porque ni se había instalado la tarima y no se habían adelantado los trámites para el cierre de vías.
“Para ese evento se tenía previsto un presupuesto de $40 millones y se organizó desde hace un mes. Lo que hicieron es irrespetuoso con los niños y la comunidad educativa”, manifestó Cruz en diálogo con Vanguardia Liberal.
Ante la controversia, Carolina Rojas Pabón, secretaria de Educación de Bucaramanga, defendió la medida y le aseguró al medio regional que el festival tuvo que ser cancelado al no poderse establecer un cierre seguro de la carrera 27.
“Al momento de realizar el festival, la congestión vial fue grande, por lo que no se pudo cerrar la vía. Como Secretaría de Educación velamos por la seguridad de los niños, por lo que decidimos que era mejor reprogramarlo (…) corroboramos que el flujo vehicular tampoco ayudaría a la acústica de las bandas. No queríamos que fuese un evento que pasara desapercibido, por eso lo cancelamos”, aseguró la funcionaria.
Pese a que el evento fue reprogramado para este viernes a las 3:00 p.m., directores de algunas bandas anunciaron que no se presentaran ante la ‘improvisación’ de la administración municipal.
“No vamos a ir a esa mentira. Que ese dinero lo repartan a todas las bandas que cumplimos con prepararnos y asistir puntual. La plata sí está y es justo que la inviertan en los niños, que esperaron por más de tres horas el martes que iniciara el festival”, precisó el director de la Banda Sinfónica del Colegio Militar General Santander.


0 comentarios:
Publicar un comentario